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Defensa y promoción: La colaboración es esencial

La AIC Internacional es una ONG católica reconocida por el ECOSOC en las Naciones Unidas.

En las Naciones Unidas en Nueva York, desde hace 20 años, luchamos contra la feminización de la pobreza con un grupito de voluntarias que nos representan.  Para cualquier persona que se comprometa en este trabajo, resulta evidente que no se puede conservar el ritmo frente a la multiplicación de las reuniones, demasiado numerosas.  Sin embargo continuamos, con la certeza de que es un privilegio poder dejar oír nuestra voz en apoyo al proyecto de eliminar la pobreza y de ofrecer a las mujeres la oportunidad de alcanzar y aprovechar su dignidad humana.

En el transcurso de estos últimos años, la AIC en las Naciones Unidas en Nueva York, ha beneficiado y servido las personas viviendo en situación de pobreza de manera más eficaz mediante el trabajo conjunto con la Familia Vicentina. Hemos fomentado sólidos lazos de colaboración con la Congregación de la Misión, las Hijas de la Caridad y la Sociedad de San Vicente de Paúl. Estos lazos se refuerzan mediante reuniones periódicas y sesiones de planificación.

Este año como Familia, nos hemos centrado sobre las dos prioridades vicentinas: la erradicación de la pobreza y la carencia de vivienda; mientras que como AIC nos concentramos en los problemas que encuentran las mujeres en situación de pobreza.

Trabajando juntos ante las Naciones Unidas, subrayamos la importancia de luchar contra la carencia de vivienda como medio para erradicar la pobreza. Mark McGreevy, Presidente de la Alianza FAMVIN con los sin hogar, tomó la palabra ante un panel de altas personalidades el 29 de enero, en la Comisión de Desarrollo Social (CDS). Su discurso subrayaba de qué manera este problema afecta tres de los Objetivos del Desarrollo Sostenible: ODS 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo; ODS 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades; ODS 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. También lanzó un llamamiento a todas las naciones para que efectúen un censo de las personas que viven en la calle con el fin de encontrar estrategias eficaces para disminuir este sufrimiento.

El 31 de enero, la Familia Vicentina y otras ONGs que trabajan con los sin techo, organizaron un evento que presentó Mark McGreevy junto a un hombre y a una mujer que han experimentado la vida en la calle. El trabajo conjunto de la Familia Vicentina ha sido la clave que ha hecho de ese evento un éxito.

Continuar dicha colaboración hará avanzar este problema al interior de las Naciones Unidas. Incluir todas las personas preocupadas por este problema emplazando estrategias para solucionarlo, es primordial para un cambio sistémico. Estos dos objetivos de la Familia Vicentina forman parte de este trabajo.  Nuestros representantes AIC en Europa podrán sacar provecho de este diálogo que ha comenzado en Nueva York. Pero lo que es aún más importante, la gente que vive en la calle, en los tugurios y en lugares inapropiados, sacarán también beneficio de nuestro esfuerzo para que se reconozca que el alojamiento es uno de los derechos humanos, no únicamente una estructura material sino un derecho para la dignidad de la persona y de la comunidad. Tenemos mucho más poder y potencia cuando trabajamos juntos para lograr obtener un cambio.  Como decía San Vicente para darnos ánimo “Debemos asistir a los pobres en todas las maneras y hacerlo tanto por nosotros mismos como solicitando la ayuda de otros”.

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