Varios proyectos


Proyecto AIC-Francia

Inserción de mujeres extranjeras


Reseña Histórica
En 2003, la AIC-Francia fue invitada por una televisión a presentar sus actividades principales; entre las voluntarias presentes en el plató, había una jóven mujer marroquí S. y su « profesora », una voluntaria AIC. Cuando el animador dió la palabra a S., ella dijó que, gracias a los cursos que estaba siguiendo desde hacía un año con la AIC-Francia, ahora podía hablar directamente con el médico cuando su niño estaba enfermo.
¡ Qué orgullo para ella al ser directamente responsable de su niño !
¡ Qué orgullo para su niño al ver que ella ya no necesitaba un traductor !
¡ Qué orgullo para nosotras al ver este éxito !

Una situación
Los servicios sociales nos alertaron sobre la situación de jóvenes mujeres recien instaladas en Francia, muy aisladas : no hablaban francés, no se atrevían a salir de casa y no podían seguir cursos de alfabatización por no tener nadie que atienda a sus niños.

Una respuesta
Pues, había que abrir cursos de alfabetización para mujeres por la tarde y organizar una guardería para niños no escolarizados.

El público meta
Jóvenes mujeres extranjeras, de todos los horizontes geográficos : África, Asia, América Latina…, teniendo niveles de formación muy diversos, entendiendo un poco de francés pero no sabiendo leer ni escribirlo.

Descripción del proyecto
- Organizar 3 veces por semana, durante el año escolar, cursos para grupos de más o menos 15 mujeres,
- Atender a sus niños no escolarizados – pero bajo su responsabilidad -
- Encontrar un local de 2 cuartos a lo menos
- Formar a las voluntarias que se convertirían en "profesoras"
- Trabajar en colaboración con los servicios sociales que proponen el proyecto a las mujeres, las motivan y aseguran regularmente una formación a la vida social y a la economía familiar.

Resultados positivos del proyecto
Por supuesto, las mujeres aprenden el francés, y esto contribuye a hacerlas autónomas, pero es también muy importante para ellas encontrarse en grupos, crear lazos de amistad entre ellas y con las voluntarias, y al final, adquirir una imagen positiva de sí mismas.

Se crea una verdadera dinámica de grupo que favorece el intercambio de saberes; a su petición, oraganizamos con ellas salidas culturales, porque desean conocer la cultura francesa, y ayudar a sus niños a entenderla. Un trabajo de colaboración se está organizando, entre ellas : pues nos indican todas los asuntos que desean ver tratados.

Por otra parte, sus niños aprenden a separarse de ellas paulatinamente – y vice versa – y su paso en la guardería les prepara a la escuela; a menudo, es el único lugar donde los niños oyen hablar francés.
¿ No se podría hablar de relaciones de igual a igual entre las voluntarias y sus alumnas, siendo todas mujeres que dan la misma importancia a la educación de sus niños ?

Junio 2005

 

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